Leone

Hace ciento cincuenta años todo comenzó en la confitería de Alba, donde Luigi Leone producía, deliciosas tabletas pequeñas de chocolate,con sabores intensos y fragantes como los de las Langhe. Es en el 1857, el año en el que Cavour  quería la unificación de Italia saboreando el delicado aroma de sus dulces favoritos, el gomoso Leone violeta, y pronto el rebautizado en su honor “senateurs”. Turín, en los últimos años tiene el aroma fragante de renovación y chocolate, sala de un país que quiere la independencia. Pronto sería la capital de Italia, en esa espera gana el título de capital de la dulzura, con sus cafés, pasteles y confitería. A ella, se le añade un producto especial de la confitería Luigi Leone, brillando con deliciosos dulces y reinando con las famosas Tabletas, un colorido arco iris de sabores . Pero a principios de siglo, Lion Brand no es sólo el friso de tarjetas coloridas que adornan o graban en relieve los dulces. Es una forma real de decir: “Marca Leone”, lo que significa que  es una obra de arte, que tiene el valor absoluto de la excelencia y que puede presumir de una calidad indiscutible. Excelencia y calidad: dos valores encarnados en lal empresaria que se hizo cargo de la empresa en 1934, Balla Giselda Monero. Lionesa apodada por su temperamento indomable, invierte en publicidad,  lanzando un nuevo envasado y estableciendo firmemente un estilo de gusto “Marca Leone ” único e inconfundible. Un estilo de la tradición, pero también perfumado  de la novedad y del futuro, un legado que continúa  la familia  Monero, con orgullo, con pasión, habilidad y creatividad. Y así, entre los nuevos sabores, recetas antiguas y las ideas fragantes, la historia continúa en el signo de la dulzura. Y con ello encantar una vez más después de ciento cincuenta años , a amantes de la cocina de todas las edades.

Share